Una de las primeras preguntas que surge en cualquier junta de propietarios cuando se plantea contratar un servicio de limpieza es: ¿cuánto va a costar? La respuesta depende de varios factores, pero en esta guía te damos las claves para que tengas una idea realista.
Factores que determinan el precio
El coste de la limpieza de una comunidad no es fijo. Depende fundamentalmente de cuatro variables:
Tamaño del edificio. No es lo mismo un bloque de 8 viviendas con dos plantas que una urbanización de 60 vecinos con varias escaleras, garaje, piscina y zonas ajardinadas. A mayor superficie, más horas de trabajo y, por tanto, mayor coste.
Frecuencia del servicio. Una comunidad pequeña puede funcionar bien con dos o tres limpiezas semanales. Una grande necesitará servicio diario. La frecuencia es el factor que más impacta en el presupuesto.
Tareas incluidas. Un servicio básico cubre barrido y fregado de portales, escaleras y ascensores. Pero si incluyes limpieza de garaje, cristales, buzones, trasteros o zonas exteriores, el precio sube.
Zona geográfica. Los precios varían según la localidad. En grandes ciudades suelen ser más altos que en poblaciones medianas o pequeñas.
Rangos de precio orientativos
Para que tengas una referencia, estos son los rangos habituales en España:
Una comunidad pequeña de entre 6 y 15 viviendas con servicio de dos a tres veces por semana puede costar entre 300 y 500 euros al mes. Una comunidad mediana de entre 15 y 40 viviendas con servicio diario se mueve entre 500 y 900 euros mensuales. Y una comunidad grande con más de 40 viviendas, garaje, piscina y jardines puede superar los 1.200 euros al mes.
Estos precios incluyen mano de obra, productos de limpieza y maquinaria básica. Servicios puntuales como limpiezas de cristales en altura, tratamiento de suelos o limpiezas a fondo se presupuestan aparte.
Cómo se calcula un presupuesto profesional
Una empresa seria visitará la comunidad antes de dar un precio. Durante la visita evaluará la superficie total a limpiar, el tipo de suelos y materiales, el número de plantas y ascensores, las zonas exteriores y el estado general de limpieza actual.
Con esa información, calculará las horas necesarias por servicio y propondrá un plan con frecuencia, tareas y coste mensual desglosado. Desconfía de presupuestos dados por teléfono sin visitar el edificio.
¿Merece la pena el gasto?
Muchas comunidades intentan ahorrar encargando la limpieza a un vecino o contratando a alguien por horas sin contrato. A corto plazo parece más barato, pero a la larga suele generar problemas: falta de profesionalidad, incumplimientos, ausencia de seguro y conflictos entre vecinos.
Una empresa profesional garantiza continuidad del servicio, cobertura legal, productos adecuados y un interlocutor al que reclamar si algo falla. Dividido entre todos los vecinos, el coste mensual por vivienda suele ser muy asumible.
Consejos para negociar el precio
Pide varios presupuestos y compáralos punto por punto. Negocia servicios adicionales a precio reducido si contratas un paquete completo. Pregunta por descuentos anuales si firmas un contrato a largo plazo. Y sobre todo, no elijas solo por precio: elige por relación calidad-servicio-precio.


